Nunca he dejado de escribir. De día trabajo como copywriter; de noche intento que las historias no se me escapen. lexen es donde las guardo.


Siempre he pensado que eso de poner el año y lugar de nacimiento de los autores no es algo que importe demasiado a los lectores. Pero bueno, si es parte de la norma, me ajustaré a ella un poco. Soy Alejandro Fdez. Crespo —también conocido por aquí como lexen— y nací en Jerez de la Frontera (Andalucía) allá por el año 1992. Y esta es mi historia [inserte aquí música épica de tambores].

¿Cómo empecé a escribir?

Reconozco que no soy escritor a propósito, más bien es algo que ha ido surgiendo por inercia. Cuando era pequeño quería ser conductor de ambulancias. Otros días quería ser veterinario. Futbolista, científico, psicólogo… Todo me parecía interesante. Quería saber muchas cosas sobre el mundo.

En un momento de lucidez me dije: “Espera. Si lo que quieres es cambiar constantemente… ¿qué mejor que ser actor?”. Si lo piensas, es buena idea. Puedes vivir muchas vidas y pasar por muchas ‘profesiones’. Claro que no contaba con mi triste arte interpretativo. Así que me busqué otros caminos.

Esa ambición por conocer tantas cosas, unida a mi imaginación, hizo que empezase a escribir lo que se me iba pasando por la cabeza. Gracias a un compañero de instituto me metí en el mundo de la poesía y, desde ahí, he empezado a desarrollar diferentes estilos.

¿Qué hago ahora?

Escribir. Y, además, escribir para otros. Para marcas, concretamente. Después de una carrera universitaria, montar una empresa propia, desmontarla y estudiar un posgrado; me convertí en redactor publicitario (o copywriter, que mola más) y comencé a trabajar en mi actual puesto de trabajo. Así que en mi horario lectivo escribo y, en mi ‘tiempo libre’, escribo más.

¿Qué haré en el futuro?

Escribir, espero. Tanto si me dedico a la publicidad como si se presenta la posibilidad de ganarme la vida con la literatura, mi principal idea siempre será escribir. Nunca se sabe por dónde nos llevará la vida, pero me dedique a lo que me dedique, seguiré escribiendo y dándole vida a diferentes personajes y contando multitud de historias. Y, seguramente, seguiré escribiendo para marcas.

Conoce más sobre mis gustos e influencias

¿Libros y cómics favoritos?

Supongo que es muy complicado elegir, así que escribiré los primeros que se me pasan por la cabeza, a sabiendas de que me dejaré muchas cosas por el camino.

A nivel nacional, soy fan absoluto de Juan Gómez-Jurado y todo lo que hace. También me enamoré hace años de Las aventuras del Capitán Alatriste y todo su universo, de Arturo Pérez-Reverte. También me encantan los poetas más clásicos, especialmente los andaluces: Bécquer, María Zambrano, gran parte de la (mal llamada) Generación del 27…

Si nos vamos al extranjero, creo que El Padrino fue el primer libro que me marcó, de Mario Puzo. Stephen King, Richard Matheson, Allan Poe… todos me encantan. Siempre reservando un hueco para Sherlock Holmes y Conan Doyle. Y para los universos de J. K. Rowling y Tolkien.

Y en cuanto a cómics, hay cientos. Me quedaré con muchas de las aventuras de Batman, la impactante Maus y las maravillas escritas por Alan Moore. Hay muchísimos en mi cabeza, pero no quiero alargar esto aún más.

¿Y películas, videojuegos o música?

Para las pelis, cumplo con las expectativas. Star Wars es mi saga favorita, y El Rey León mi película por excelencia. Desde ahí, casi todo, incluidos musicales. Soy bastante dado a consumir casi cualquier buena historia.

Los videojuegos, para empezar, me apasionan. Aparte de haber colaborado con revistas del sector, me encanta jugar a muchas cosas, especialmente juegos deportivos. Algún que otro RPG y juegos de gestión completan mi biblioteca.

Con la música me pasa algo parecido a lo que me ocurre con el cine. Escucho casi de todo. Desde rap español hasta Brit-rock, pasando por la música más comercial del pop estadounidense o lo último de Rosalía. Un refrito bastante guay, debo decir.